Otra de la lechuza...


Un artículo de la revista semana, capturó mi atención, y no solo porque quien escribió dicho artículo, es mi escritor favorito (SEN SEI) Daniel Samper Pizano. No. No solo fue por eso. Pero deja una incógnita interesante sobre a qué cosas-situaciones de la cotidianidad le estamos dando relevancia. Qué cosas ameritan de nuestra opinión individual y colectiva; que captura nuestra atención. Partiendo de esa idea, tomé 1 conversación con un cuate (que me autorizó subirla al blog), al respecto del animal nocturno que feneció hace ya 2 semanas, solo para poner en perspectiva la vida, obra y muerte de un animal que regularmente no vemos, pero está ahí, que ganó protagonismo por una muerte que pudo ser causada por un parabrisas, o un niño con una cauchera y que dividió, aletargó y enardeció a la sociedad colombiana. ¡Nada se resuelve, ni fue resuelto, pero que forma de echar plumas la de esa LECHUZA!

Charla

Mauro Golfeishon dice: Entonces qué rekeñeke?

Chechin dice: Chanflaina

Mauro Golfeishon dice: ¿Cómo ruje? ¿Qué tal pinta el día?

Chechin dice: Suave. Me desaparecieron mi taza de café voy en plan rescate. brb

Mauro Golfeishon dice: Merga. Mujeres, niños y tazas de café primero

Chechin dice:  The KKK took my baby away

Mauro Golfeishon dice:  Jajajajaja. Ole, vos que andas con la fiebre oriental...

Chechin dice: ¿Fiebre oriental?

Mauro Golfeishon dice: Si:

Chechin dice:Parce. Ole… Acabo de recibir noticia patea huevos…

Mauro Golfeishon dice: ¿? ¿Le quebraron el pocillo?

Chechin dice: Se murió la lechucita

Mauro Golfeishon dice: Ah si

Chechin dice: El pocillo vale merga

Mauro Golfeishon dice: Me enteré por FB ahora…  ¿Por qué cree que ando buscando carajadas? Despejar pista neuronal

Chechin dice: Ya voy yo pa’ esas… Sñíg!

Mauro Golfeishon dice: Yo a UD le dije que el animalito estaba jodidísimo

Chechin dice: Pero según los vets fue por estrés por manipulación. No aguantó la “manoseadera” y el acoso de los medios

Mauro Golfeishon dice: Harakiri “Paparazzístico”? Eso es mierda. Tienen que sacar en limpio el asunto, porque se les anda yendo hondo... Y MUCHO

Chechin dice: Mono, para mí si puede ser una suma de todo, balonazo, patada, estrés... Eso se resume a que la matamos, jodido el asunto

Mauro Golfeishon dice: Ah, no digo que no lo sea, pero igual, hay mucho en juego (no me refiero al partido). Quieren acciones, la gente al menos… Contra la FIFA por falta de legislación la quieren enchufar, al árbitro por inútil, al jugador por mostrar lo salvaje, al difunto INDERENA (que Dios sabrá cómo se llama ahora) por no hacerse sentir, al papá de la lechuza por no educarla bien, al “operario” de radar que no le dio bien las indicaciones para aterrizar en zona no despejada...


Chechin dice: Yo estoy de acuerdo. Que jodan a todos esos hijueputas

Mauro Golfeishon dice: Mijo, sí, la legislación hay que cambiarla, y eso, gracias a la cámara de TV van a tener que tomar cartas... Claro, que con lo uno, se pelan con lo otro. De todo hay en la ley, menos claridad, o cobertura… Por ejemplo: ¿Viste ayer en las noticias acerca de la zona de Bosque que el gobierno peló para minería que era protegida y la acabaron?

Chechin dice: Nada

Mauro Golfeishon dice: Mono, cagado... Zona protegida y la vuelven de minería, y nada del otro mundo... ¡GRAVILLA! Pues......... Cambiemos de tema… Mírate semejante vaina... Oriente va en decadencia...

Chechin dice: GTFO! (Get The Fuck Out)

Mauro Golfeishon dice: Jajajajajajajajaja

Chechin dice: Con las tripas revueltas por lo de la lechucita y me salís con eso

Mauro Golfeishon dice: Juas

Chechin dice: Yo de mil amores con muchos especímenes femeninos me ofrezco para labores “terneriles”... pero eso es pasado para mí…  Aunque me aguanto el poo genie 

Mauro Golfeishon dice:  There's something wrong with you... LOL!

Chechin dice: Parce... Cartoon vs. real breast milk ice cream: ¡Cartoon WIN!

Mauro Golfeishon dice: Un helado de esos, pero de Frutos del Bosque. Definitivamente mijo, estamos jodidos

Chechin dice: Eso de frutos del bosque me suena a breast cáncer… Crunchy crunchy. Whateva. ¡Hora de lunch! parlamos al rato

Mauro Golfeishon dice:  Jajajaja Bien

Otra de la lechuza...


Un artículo de la revista semana, capturó mi atención, y no solo porque quien escribió dicho artículo, es mi escritor favorito (SEN SEI) Daniel Samper Pizano. No. No solo fue por eso. Pero deja una incógnita interesante sobre a qué cosas-situaciones de la cotidianidad le estamos dando relevancia. Qué cosas ameritan de nuestra opinión individual y colectiva; que captura nuestra atención. Partiendo de esa idea, tomé 1 conversación con un cuate (que me autorizó subirla al blog), al respecto del animal nocturno que feneció hace ya 2 semanas, solo para poner en perspectiva la vida, obra y muerte de un animal que regularmente no vemos, pero está ahí, que ganó protagonismo por una muerte que pudo ser causada por un parabrisas, o un niño con una cauchera y que dividió, aletargó y enardeció a la sociedad colombiana. ¡Nada se resuelve, ni fue resuelto, pero que forma de echar plumas la de esa LECHUZA!

Charla

Mauro Golfeishon dice: Entonces qué rekeñeke?

Chechin dice: Chanflaina

Mauro Golfeishon dice: ¿Cómo ruje? ¿Qué tal pinta el día?

Chechin dice: Suave. Me desaparecieron mi taza de café voy en plan rescate. brb

Mauro Golfeishon dice: Merga. Mujeres, niños y tazas de café primero

Chechin dice:  The KKK took my baby away

Mauro Golfeishon dice:  Jajajajaja. Ole, vos que andas con la fiebre oriental...

Chechin dice: ¿Fiebre oriental?

Mauro Golfeishon dice: Si:

Chechin dice:Parce. Ole… Acabo de recibir noticia patea huevos…

Mauro Golfeishon dice: ¿? ¿Le quebraron el pocillo?

Chechin dice: Se murió la lechucita

Mauro Golfeishon dice: Ah si

Chechin dice: El pocillo vale merga

Mauro Golfeishon dice: Me enteré por FB ahora…  ¿Por qué cree que ando buscando carajadas? Despejar pista neuronal

Chechin dice: Ya voy yo pa’ esas… Sñíg!

Mauro Golfeishon dice: Yo a UD le dije que el animalito estaba jodidísimo

Chechin dice: Pero según los vets fue por estrés por manipulación. No aguantó la “manoseadera” y el acoso de los medios

Mauro Golfeishon dice: Harakiri “Paparazzístico”? Eso es mierda. Tienen que sacar en limpio el asunto, porque se les anda yendo hondo... Y MUCHO

Chechin dice: Mono, para mí si puede ser una suma de todo, balonazo, patada, estrés... Eso se resume a que la matamos, jodido el asunto

Mauro Golfeishon dice: Ah, no digo que no lo sea, pero igual, hay mucho en juego (no me refiero al partido). Quieren acciones, la gente al menos… Contra la FIFA por falta de legislación la quieren enchufar, al árbitro por inútil, al jugador por mostrar lo salvaje, al difunto INDERENA (que Dios sabrá cómo se llama ahora) por no hacerse sentir, al papá de la lechuza por no educarla bien, al “operario” de radar que no le dio bien las indicaciones para aterrizar en zona no despejada...


Chechin dice: Yo estoy de acuerdo. Que jodan a todos esos hijueputas

Mauro Golfeishon dice: Mijo, sí, la legislación hay que cambiarla, y eso, gracias a la cámara de TV van a tener que tomar cartas... Claro, que con lo uno, se pelan con lo otro. De todo hay en la ley, menos claridad, o cobertura… Por ejemplo: ¿Viste ayer en las noticias acerca de la zona de Bosque que el gobierno peló para minería que era protegida y la acabaron?

Chechin dice: Nada

Mauro Golfeishon dice: Mono, cagado... Zona protegida y la vuelven de minería, y nada del otro mundo... ¡GRAVILLA! Pues......... Cambiemos de tema… Mírate semejante vaina... Oriente va en decadencia...

Chechin dice: GTFO! (Get The Fuck Out)

Mauro Golfeishon dice: Jajajajajajajajaja

Chechin dice: Con las tripas revueltas por lo de la lechucita y me salís con eso

Mauro Golfeishon dice: Juas

Chechin dice: Yo de mil amores con muchos especímenes femeninos me ofrezco para labores “terneriles”... pero eso es pasado para mí…  Aunque me aguanto el poo genie 

Mauro Golfeishon dice:  There's something wrong with you... LOL!

Chechin dice: Parce... Cartoon vs. real breast milk ice cream: ¡Cartoon WIN!

Mauro Golfeishon dice: Un helado de esos, pero de Frutos del Bosque. Definitivamente mijo, estamos jodidos

Chechin dice: Eso de frutos del bosque me suena a breast cáncer… Crunchy crunchy. Whateva. ¡Hora de lunch! parlamos al rato

Mauro Golfeishon dice:  Jajajaja Bien
Hace rato que no escribo, pero no por falta de intención. Solo de inspiración. Circunstancias que (talvéz mencione o no) no vienen a este particular caso. 

En estos días he venido meditando una idea absurda, ociosa y hasta enfermiza, basada en experiencias vividas. Pero todas acarrean tres puntos detonantes: Problema de química familiar, época del año, y situación laboral. Y necesito sacarlo de adentro para relajarme.

Todas las personas de alguna forma tenemos problemas de comunicación e interacción familiar. Unos más que otros. No creo que existan las excepciones. Y a algunas personas, esto les genera un estrés innecesario, que acarrea,de alguna, forma el pensar el mundo de muchas formas. Por ejemplo, en mi caso una de esas formas, es si no estuviera aquí.

No planeo nada estúpido como para que se planee (si Germán UD…) una intervención; solo es cuestión de ponerme en modo de tercera persona e imaginar… Eso es bueno, usar la imaginación. Es tratar de agregar algo de perspectiva a la situación. De antemano, me excuso por usar la imaginación de esta forma. Mi novia se va a molestar horriblemente conmigo por esto. No la culpo. Tal vez sea como ella dice, y es algo que me produce la época del año y/o la falta de un oficio que me entretenga (trabajo… Sí, estoy desempleado… ¿Escribo un blog, eso no les dice algo?). Pero escribir (que creo hago con relativa fluidez) me permite divagar la realidad y entenderla, aún si siento que debo  representar la mórbida forma escrita de mi propia carta de suicidio. La de despedida.

¿Pero qué diría? ¿Qué tendría que agregar cuando la situación lo dice todo? ¿De quien quisiera decir algunas palabras? ¿A quién dejar cosas? Amigos míos se han quitado la vida, por sus propios motivos, pero ninguno de ellos murió en el silencio. Todos aclaraban (si eso aplica) el porqué de sus decisiones con cartas. Pero dichas cartas no pasaron del círculo interno, entonces es difícil entender si hay o no un patrón. Igual, esto que quiero escribir no es una réplica, es solo algo que (creo) necesito hacer.

¿Cómo iniciar? Vamos a ver:

A los presentes (en mi habitación, policía y/o familia), gracias por venir (no es que tuvieran algo mejor para hacer que no fuera identificar mi cadáver).
No me quité la vida porque no la apreciara. Solo estaba aburridísimo de estar en ella. Ser adulto no tiene gracia, aliciente, ni sentido. Siempre amé a mi niño interno, y al ser físicamente incapaz de mutar en un Peter Pan de verdad (no es que no lo intentará, pero, un pendejo en mallas verdes, sombrero -volteado y no tanguero como me lo vendió Disney- sin anillo- al menos para justificar si se es Linterna Verde- o antifaz –cosa difícil de justificar si andas en autobús), creo que es mejor dejar las cosas así, saldar la cuenta y gastarme los denarios en papas fritas y cortar el problema de raíz. ¡SUERTE!

Espero que mi padre no se culpe, ni culpe a nadie más. Esto no es exactamente una actividad grupal y menos, tópico de conversación con los amigos; “¿ya cuadraste como planeas matarte la otra semana?”. No. Definitivamente fue mi idea. A mi madre, pues, nos quisimos, a nuestra manera.  A mis hermanas, que sean independientes y cuiden a sus hijos; háganles entender que el tío no es que no los quisiera, porque sí, lo hacía, pero no soporta los niños –ciertamente tampoco a los adolescentes - y no planeó verlos en la adultez a ver si nos llevábamos bien.  Ces’t la vie. Niños, háganme caso, y por favor, POR FAVOR, no se parezcan en nada a la familia que les tocó y séanse leales los unos a los otros. O intenten parecerse a los hijos de Brangelina, se acercan mucho y así, puede que tengan mejor futuro.

A mis familiares, no lloren mi ausencia. Descansen de la misma. Ustedes descansan y yo descanso. Todos felices.  Vimos la Familia Ingalls, pero no les aprendimos ni mierda. Hicimos lo mejor, y fuimos los mejores, fallando.

A  mis amigos cercanos, espero no causarles ningún estrés, yo estoy relajado. Créanme. No me faltó sino la cerveza al lado del cadáver para que vean lo bien que estoy.

A los del Colegio, fue un privilegio conocerlos, vivir sus vidas, compartirlas y ser parte de su cotidianidad. Crezcan (o al menos maduren mejor); los casados, multiplíquense si es lo que les gusta y sean buenos adultos. Es fijo que harán mejor trabajo que yo. Al menos en lo de multiplicarse. Yo, me quedé con la práctica. A Germán, le dejo en herencia los bonsái. Igual, en casa no hay quien los cuide. Disfrute la vida, y, con quien sea que la comparta NO TENGA HIJOS. Y si los tiene, no los defeque nombrando a alguno como al servidor (o cualquier servidor). Kurt Sanín, Mauricio… No no no no no. Muy jodido.

A los de la Nacho, la tropa del Carlos E., ¡Juas! Buenas memorias, mucho alcohol, suave de drogas, pero siempre firmes. A todos, gracias y serán recordados. Al menos, en esta carta (JuanDis, le dejo las 5Gb de porno de mi PC, igual, solo vos y/o Checho, podrían encontrarlo; rótenselo al Jonchis, no es porno del otro mundo, pero tibió noches; y Eli, gracias por presentarme a Naty).

A aquellos con quienes trabajé, con quienes forjé mi endeble carácter y aprendí el oficio que adoro, muchas gracias por haber estado ahí. CPA RULEZ! Nunca los olvidaré. De pronto a Caliche. (Mentiras que el Ramírez es un amor). Ah, a Vallejo, le dejo el disco de 500GB, que le sacó tanto gusto como yo.

A mi novia, esa dulce personita que me permitió verme de una forma diferente, que me hizo sentir cálido el mundo, parte de algo, que podía pertenecer, que podía amar y ser amado; la mujer que me enseñó lo que era vivir en comunión,  gracias. Te pido que no resientes mi accionar. Soy un idiota, pero uno que te ama. Disculpa por hacerte sufrir, no fue la intención. Espero continúes la colección de películas pues yo sé, que te quedó gustando, además, siempre atesoré los momentos al frente de una buena película, haciéndonos arrumacos. La colección de la DC Comics, si quieres, quédatela, o regálala a quien quieras, pero que la aprecie (Checho Ramírez). Lo mismo mis libros, piratería, música y varios. Y cuando puedas, dale vuelta a mi padre. (Lo del porno en el PC, es mentira). (;P JuanDis, no me dejes estorbando eso en la casa...)

No siendo más, este show ya es lo suficientemente lúgubre.

En definitiva, no sé como lo hacen. Escribir para decir adiós es difícil. Pero es más difícil imaginarme la vida sin mí en ella. Hay problemas, hay fallas, no hay dinero, no hay independencia. Hasta podría decirse que no hay futuro. Pero lo hay. Nada bueno viene de forma callada (a no ser que se viva en Suiza- ¡Desgraciados!). Y si realmente queremos disfrutar el mundo con todo y sus imperfecciones, es hora de partirnos el lomo, llorar sangre y sudar dinero. A mi novia: ¡LINDA!

Reitero, esto definitivamente es mucho más barato que pagar un sicólogo.

A Byron, mijo, cortos los escritos, mas no salen. Atte: Yoda.
Hace rato que no escribo, pero no por falta de intención. Solo de inspiración. Circunstancias que (talvéz mencione o no) no vienen a este particular caso. 

En estos días he venido meditando una idea absurda, ociosa y hasta enfermiza, basada en experiencias vividas. Pero todas acarrean tres puntos detonantes: Problema de química familiar, época del año, y situación laboral. Y necesito sacarlo de adentro para relajarme.

Todas las personas de alguna forma tenemos problemas de comunicación e interacción familiar. Unos más que otros. No creo que existan las excepciones. Y a algunas personas, esto les genera un estrés innecesario, que acarrea,de alguna, forma el pensar el mundo de muchas formas. Por ejemplo, en mi caso una de esas formas, es si no estuviera aquí.

No planeo nada estúpido como para que se planee (si Germán UD…) una intervención; solo es cuestión de ponerme en modo de tercera persona e imaginar… Eso es bueno, usar la imaginación. Es tratar de agregar algo de perspectiva a la situación. De antemano, me excuso por usar la imaginación de esta forma. Mi novia se va a molestar horriblemente conmigo por esto. No la culpo. Tal vez sea como ella dice, y es algo que me produce la época del año y/o la falta de un oficio que me entretenga (trabajo… Sí, estoy desempleado… ¿Escribo un blog, eso no les dice algo?). Pero escribir (que creo hago con relativa fluidez) me permite divagar la realidad y entenderla, aún si siento que debo  representar la mórbida forma escrita de mi propia carta de suicidio. La de despedida.

¿Pero qué diría? ¿Qué tendría que agregar cuando la situación lo dice todo? ¿De quien quisiera decir algunas palabras? ¿A quién dejar cosas? Amigos míos se han quitado la vida, por sus propios motivos, pero ninguno de ellos murió en el silencio. Todos aclaraban (si eso aplica) el porqué de sus decisiones con cartas. Pero dichas cartas no pasaron del círculo interno, entonces es difícil entender si hay o no un patrón. Igual, esto que quiero escribir no es una réplica, es solo algo que (creo) necesito hacer.

¿Cómo iniciar? Vamos a ver:

A los presentes (en mi habitación, policía y/o familia), gracias por venir (no es que tuvieran algo mejor para hacer que no fuera identificar mi cadáver).
No me quité la vida porque no la apreciara. Solo estaba aburridísimo de estar en ella. Ser adulto no tiene gracia, aliciente, ni sentido. Siempre amé a mi niño interno, y al ser físicamente incapaz de mutar en un Peter Pan de verdad (no es que no lo intentará, pero, un pendejo en mallas verdes, sombrero -volteado y no tanguero como me lo vendió Disney- sin anillo- al menos para justificar si se es Linterna Verde- o antifaz –cosa difícil de justificar si andas en autobús), creo que es mejor dejar las cosas así, saldar la cuenta y gastarme los denarios en papas fritas y cortar el problema de raíz. ¡SUERTE!

Espero que mi padre no se culpe, ni culpe a nadie más. Esto no es exactamente una actividad grupal y menos, tópico de conversación con los amigos; “¿ya cuadraste como planeas matarte la otra semana?”. No. Definitivamente fue mi idea. A mi madre, pues, nos quisimos, a nuestra manera.  A mis hermanas, que sean independientes y cuiden a sus hijos; háganles entender que el tío no es que no los quisiera, porque sí, lo hacía, pero no soporta los niños –ciertamente tampoco a los adolescentes - y no planeó verlos en la adultez a ver si nos llevábamos bien.  Ces’t la vie. Niños, háganme caso, y por favor, POR FAVOR, no se parezcan en nada a la familia que les tocó y séanse leales los unos a los otros. O intenten parecerse a los hijos de Brangelina, se acercan mucho y así, puede que tengan mejor futuro.

A mis familiares, no lloren mi ausencia. Descansen de la misma. Ustedes descansan y yo descanso. Todos felices.  Vimos la Familia Ingalls, pero no les aprendimos ni mierda. Hicimos lo mejor, y fuimos los mejores, fallando.

A  mis amigos cercanos, espero no causarles ningún estrés, yo estoy relajado. Créanme. No me faltó sino la cerveza al lado del cadáver para que vean lo bien que estoy.

A los del Colegio, fue un privilegio conocerlos, vivir sus vidas, compartirlas y ser parte de su cotidianidad. Crezcan (o al menos maduren mejor); los casados, multiplíquense si es lo que les gusta y sean buenos adultos. Es fijo que harán mejor trabajo que yo. Al menos en lo de multiplicarse. Yo, me quedé con la práctica. A Germán, le dejo en herencia los bonsái. Igual, en casa no hay quien los cuide. Disfrute la vida, y, con quien sea que la comparta NO TENGA HIJOS. Y si los tiene, no los defeque nombrando a alguno como al servidor (o cualquier servidor). Kurt Sanín, Mauricio… No no no no no. Muy jodido.

A los de la Nacho, la tropa del Carlos E., ¡Juas! Buenas memorias, mucho alcohol, suave de drogas, pero siempre firmes. A todos, gracias y serán recordados. Al menos, en esta carta (JuanDis, le dejo las 5Gb de porno de mi PC, igual, solo vos y/o Checho, podrían encontrarlo; rótenselo al Jonchis, no es porno del otro mundo, pero tibió noches; y Eli, gracias por presentarme a Naty).

A aquellos con quienes trabajé, con quienes forjé mi endeble carácter y aprendí el oficio que adoro, muchas gracias por haber estado ahí. CPA RULEZ! Nunca los olvidaré. De pronto a Caliche. (Mentiras que el Ramírez es un amor). Ah, a Vallejo, le dejo el disco de 500GB, que le sacó tanto gusto como yo.

A mi novia, esa dulce personita que me permitió verme de una forma diferente, que me hizo sentir cálido el mundo, parte de algo, que podía pertenecer, que podía amar y ser amado; la mujer que me enseñó lo que era vivir en comunión,  gracias. Te pido que no resientes mi accionar. Soy un idiota, pero uno que te ama. Disculpa por hacerte sufrir, no fue la intención. Espero continúes la colección de películas pues yo sé, que te quedó gustando, además, siempre atesoré los momentos al frente de una buena película, haciéndonos arrumacos. La colección de la DC Comics, si quieres, quédatela, o regálala a quien quieras, pero que la aprecie (Checho Ramírez). Lo mismo mis libros, piratería, música y varios. Y cuando puedas, dale vuelta a mi padre. (Lo del porno en el PC, es mentira). (;P JuanDis, no me dejes estorbando eso en la casa...)

No siendo más, este show ya es lo suficientemente lúgubre.

En definitiva, no sé como lo hacen. Escribir para decir adiós es difícil. Pero es más difícil imaginarme la vida sin mí en ella. Hay problemas, hay fallas, no hay dinero, no hay independencia. Hasta podría decirse que no hay futuro. Pero lo hay. Nada bueno viene de forma callada (a no ser que se viva en Suiza- ¡Desgraciados!). Y si realmente queremos disfrutar el mundo con todo y sus imperfecciones, es hora de partirnos el lomo, llorar sangre y sudar dinero. A mi novia: ¡LINDA!

Reitero, esto definitivamente es mucho más barato que pagar un sicólogo.

A Byron, mijo, cortos los escritos, mas no salen. Atte: Yoda.

Qué mierda con las pérdidas...


Que mal es querer redactar algo, cuando la mortalidad, la fragilidad humana, nos patea en los huevos... Igual, si no es eso, algo más nos golpeará en los “bajos”. Leyes de Murphy.
Hacía tiempo que alguien cercano no “fenecía”. Pasaba a mejor vida (y no como dice el chiste de” ¿Qué? ¿Se cambió de barrio?”) Pero, nuevamente, estamos en período de pérdidas. Alguien ya no está con nosotros, y por eso, quiero hablar de la muerte. No en el plano de evocarla o desearla. Solo el hecho que existe (Descubriendo al agua tibia, Tomos I y II).

El 26 de enero, perdí a un buen cuate. Éste estaba joven (mucho más que yo, 26 abriles). Pero la Parca tocó a su puerta y la derribó. Un aneurisma. Esa pequeña falla que causa un gran estrago. Asintomática, silenciosa, cauta, pero letal. Uno no se espera eso.  Nadie espera eso. Su madre no creo que lo visualizara cuando “Felo” cayó en su cocina a las 4 a.m. diciéndole que estaba mal, muy mal; que el dolor de cabeza no le había permitido conciliar el sueño y que el pecho le dolía terriblemente. Así se fue su inicio al camino del otro mundo.

No me sentí tan impactado como debiera. Pero tampoco lo entiendo. Aunque la muerte no es de entender. La razón de la muerte inesperada tiene tanto sentido como los “fogones de leña ecológicos”, o la minería “concienzuda”. La mortalidad nos llega a todos. A unos primero que a otros. Pero es la única cita que no se puede evitar en el mundo. Algunos viven su vida sin tener presencia en sus mentes que está ahí, hasta que les llega. Otros, la entendemos a muy temprana edad y nos acosa. No nos facilita las cosas y nos entorpece, nos acongoja. Nos da melancolía de la pérdida inexistente. Que pasará, que ocurrirá cuando no prestemos atención. 

Una pesadilla recurrente en mi niñez, fue generada cuando me di cuenta que los papás se morirían (eventualmente)... Eso me marcó... Muchas noches, y varias veces, me levantaba en medio de la penumbra a chequear que mamá y papá aún respiraban; Espejo en mano, el oído presto y las medias puestas para el sigilo; no quería que se murieran en mi guardia y los celaba con fiereza, hasta que mi papá un día cualquiera, en una de mis rondas matutinas, casi me fractura el cráneo al percibir una cabeza ajena sobre la suya... (Dios bendiga los reflejos infantiles, pues sino, el cuento, no lo contaba...) Hasta ahí llegaron mis rondas. Pero el temor siguió ahí.

Hay muchas certezas en la vida, pero ninguna que nos aliente, o nos parezca relevante. Y aún así decimos que en esta vida no hay nada seguro. ¿Cómo que no? Seguro hay: que tenemos que respirar; tenemos que levantarnos (sino, salen llagas); tenemos que comer; tenemos que trabajar para comer; tenemos que dar del 2 y ciertamente, del uno. 

El resto, aquello de lo que andamos ignorantes, lo que no prevemos, lo que no queremos prever, lo que nos depara el futuro, son cosas inconstantes, enigmáticas, imprevisibles y porqué no, hasta molestas. Como dicen las abuelas/madres/tías, “yo quiero tener una muerte linda”, las que llegan mientras se duerme. Pero eso no pasa. Si no, que le pregunten a los padres del niño que murió dando el feliz año.

La muerte no es triste. Es el vacío de quien se va, y la agonía de quien se queda la que nos abruma, pues rápida o lenta, la muerte nos aleja de quien queremos hasta el día que (supuestamente) nos reunamos. El dolor se queda, se mimetiza, pero el vació de la pérdida es como una muela “coca”, el nervio muere, pero en las bocanadas de aire sentimos el frío “destemplante” la ausencia. 

Mientras tanto, seguiremos aquí, en la tierra con los seres amados, a quienes debemos decir cuanto podamos que los queremos, para no tener que lamentarlo en su ataúd, a golpe de pecho abierto, arrepintiéndonos de “¿¡Porqué putas no le dije que lo (la) quería!?”.
Wait and see.

Qué mierda con las pérdidas...


Que mal es querer redactar algo, cuando la mortalidad, la fragilidad humana, nos patea en los huevos... Igual, si no es eso, algo más nos golpeará en los “bajos”. Leyes de Murphy.
Hacía tiempo que alguien cercano no “fenecía”. Pasaba a mejor vida (y no como dice el chiste de” ¿Qué? ¿Se cambió de barrio?”) Pero, nuevamente, estamos en período de pérdidas. Alguien ya no está con nosotros, y por eso, quiero hablar de la muerte. No en el plano de evocarla o desearla. Solo el hecho que existe (Descubriendo al agua tibia, Tomos I y II).

El 26 de enero, perdí a un buen cuate. Éste estaba joven (mucho más que yo, 26 abriles). Pero la Parca tocó a su puerta y la derribó. Un aneurisma. Esa pequeña falla que causa un gran estrago. Asintomática, silenciosa, cauta, pero letal. Uno no se espera eso.  Nadie espera eso. Su madre no creo que lo visualizara cuando “Felo” cayó en su cocina a las 4 a.m. diciéndole que estaba mal, muy mal; que el dolor de cabeza no le había permitido conciliar el sueño y que el pecho le dolía terriblemente. Así se fue su inicio al camino del otro mundo.

No me sentí tan impactado como debiera. Pero tampoco lo entiendo. Aunque la muerte no es de entender. La razón de la muerte inesperada tiene tanto sentido como los “fogones de leña ecológicos”, o la minería “concienzuda”. La mortalidad nos llega a todos. A unos primero que a otros. Pero es la única cita que no se puede evitar en el mundo. Algunos viven su vida sin tener presencia en sus mentes que está ahí, hasta que les llega. Otros, la entendemos a muy temprana edad y nos acosa. No nos facilita las cosas y nos entorpece, nos acongoja. Nos da melancolía de la pérdida inexistente. Que pasará, que ocurrirá cuando no prestemos atención. 

Una pesadilla recurrente en mi niñez, fue generada cuando me di cuenta que los papás se morirían (eventualmente)... Eso me marcó... Muchas noches, y varias veces, me levantaba en medio de la penumbra a chequear que mamá y papá aún respiraban; Espejo en mano, el oído presto y las medias puestas para el sigilo; no quería que se murieran en mi guardia y los celaba con fiereza, hasta que mi papá un día cualquiera, en una de mis rondas matutinas, casi me fractura el cráneo al percibir una cabeza ajena sobre la suya... (Dios bendiga los reflejos infantiles, pues sino, el cuento, no lo contaba...) Hasta ahí llegaron mis rondas. Pero el temor siguió ahí.

Hay muchas certezas en la vida, pero ninguna que nos aliente, o nos parezca relevante. Y aún así decimos que en esta vida no hay nada seguro. ¿Cómo que no? Seguro hay: que tenemos que respirar; tenemos que levantarnos (sino, salen llagas); tenemos que comer; tenemos que trabajar para comer; tenemos que dar del 2 y ciertamente, del uno. 

El resto, aquello de lo que andamos ignorantes, lo que no prevemos, lo que no queremos prever, lo que nos depara el futuro, son cosas inconstantes, enigmáticas, imprevisibles y porqué no, hasta molestas. Como dicen las abuelas/madres/tías, “yo quiero tener una muerte linda”, las que llegan mientras se duerme. Pero eso no pasa. Si no, que le pregunten a los padres del niño que murió dando el feliz año.

La muerte no es triste. Es el vacío de quien se va, y la agonía de quien se queda la que nos abruma, pues rápida o lenta, la muerte nos aleja de quien queremos hasta el día que (supuestamente) nos reunamos. El dolor se queda, se mimetiza, pero el vació de la pérdida es como una muela “coca”, el nervio muere, pero en las bocanadas de aire sentimos el frío “destemplante” la ausencia. 

Mientras tanto, seguiremos aquí, en la tierra con los seres amados, a quienes debemos decir cuanto podamos que los queremos, para no tener que lamentarlo en su ataúd, a golpe de pecho abierto, arrepintiéndonos de “¿¡Porqué putas no le dije que lo (la) quería!?”.
Wait and see.

De lo que no hablamos

Todos tenemos “huesos en el armario”. Algo que ocultar al mundo. No necesariamente implica  cadáveres o cosas GORE. Aplica a  nuestros demonios. Nuestras debilidades. Todos tenemos uno. No es una regla, pero es una realidad. No es como decirle a los papás “soy un espía”, o a la novia que llevamos una doble vida con identidad secreta incluida. Puede ser algo/alguien que nos avergüence; un pariente, amigo, conocido, amante. Un escrito. Una foto. Un video (tengo uno en Chicago, en el cual aparezco besando a una mujer de la tercera edad en una finca en Barbosa; y he contado tanto esta historia, que dejó de ser secreto hace años. Un saludo a la NENA).

Secretos que se ventilan sin querer: un amigo durmió con la mamá de otro amigo. Otro, terminó casándose con la que era la novia del “parcero” de toda una vida. La novia de un conocido lo abandonó por su mejor amiga. Son cosas que pasan, pero no queremos que nos persigan. Que nos atormenten. Pero están ahí.
Sin embargo, aquello que escondemos más, tiende a mordernos el culo con más saña que el más feroz de los animales. Y no hay porqué cundir al pánico y hacer algo estúpido como hacer una declaración -explicativa que nadie ha pedido-, ni porqué atormentar a quien no se lo merece narrando en detalle sucesos del pasado; pero cuando no hay otra solución, la verdad será nuestro verdugo.

 He procurado divulgar los míos para que no me salten desde el desván a romperme la espalda a mansalva. Mi abogada conoce la mayoría, pero igual, guardo cosas para mí. Hay cosas que son propias y algunas de ellas, no fueron hechas para ver nuevamente la luz del sol, ni para volver a recorrer los rincones oscuros de nuestro pasado para hostigar nuestro presente. La vida se complica demasiado pronto; demasiado feo; demasiado.
La honestidad vale. La privacía, vale más.

Aún tengo “muertos” en mi desván, pero son solo míos; solo me acosan a mí. Solo yo los puedo ventilar (si lo decido). Pero mejor, seguiré pagando el osario esperando a que el día de mi muerte, saquen los restos.